Penumbra en la Luna
La noche del miércoles 20 de febrero tuvo lugar un evento científico sin precedentes en el Centro Histórico de la Ciudad de México: la reunión de miles personas en la Plaza de la Constitución para la observación de un fenómeno astronómico, que aunque es relativamente común, nunca había sido presenciado de este modo por los habitantes de la Ciudad de México: un eclipse total de Luna.
Los organizadores (el Gobierno del Distrito Federal, el Instituto Politécnico Nacional, el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, la Universidad Nacional Autónoma de México, entre otros) promovieron el evento con varias semanas de anterioridad, para interesar a los capitalinos a asistir como un preámbulo para la celebración del Año Internacional de la Astronomía en 2009.
Se calcula que asistieron alrededor de 50 mil personas de todas las edades y clases sociales, tanto del D.F. y la zona metropolitana, como del interior de la República y hasta del extranjero, superando por mucho la cantidad de gente que se esperaba (se estimó un número de 15 mil personas).
Desde horas antes del inicio del evento y hasta la media noche las autoridades cerraron las calles inmediatas al Zócalo, desplegando un operativo para garantizar la seguridad de los asistentes. Además, se acordó apagar la iluminación de los edificios aledaños para que hubiera una mejor visibilidad del eclipse.
A las 18:00 horas, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, inauguró el evento al dedicar unas palabras, en compañía del rector de la UNAM y el director del IPN, y la astrónoma y divulgadora científica Julieta Fierro dio la conferencia inaugural titulada “Y sin embargo, se mueve”. Se presentaron también, en el ámbito musical, para amenizar la observación, el Coro Estudiantil Universitario, el grupo Audioflot y Susana Harp.
Los asistentes pudieron disfrutar de las exposiciones localizadas en las carpas de la explanada, así como de ser asesorados en el uso de telescopios por astrónomos experimentados para hacer de ésta una gran experiencia de aprendizaje.
El eclipse, causado por la interposición de la Tierra entre el Sol y la Luna, siendo cubierta esta última por la sombra terrestre totalmente en esta ocasión, inició a las 18:34 h, cuando una sombra ligera, llamada penumbra, comenzó a ser proyectada sobre la superficie de la Luna, sin hacer que perdiera su brillo. A las 19:42, una sombra más densa y visible, llamada umbra, empezó a ocultar la Luna poco a poco, llegando a su punto máximo a las 21:26, dando a la Luna una tonalidad rojiza causada por la filtración de los rayos solares a través de la atmósfera terrestre. A las 23:09 la Luna dejó de ser cubierta por la umbra, mientras que a las 0:17 del día siguiente, terminó por completo el fenómeno lunar.
Además del eclipse se pudieron percibir astros como los de la constelación de Orión y las Pléyades, y planetas como Marte y Saturno, del cual se apreciaron los anillos que lo rodean por medio de los telescopios.
Hacia el final del eclipse, algunas nubes ocultaron temporalmente la Luna, pero la mayor parte del tiempo el cielo del Distrito Federal estuvo lo suficientemente despejado para apreciar el fenómeno con claridad.
TVUNAM transmitió en vivo un programa desde el Zócalo capitalino, mostrando lo sucedido a lo largo del evento, incluyendo entrevistas con astrónomos y organizadores que asistieron al Centro Histórico, así como la opinión del público en general, y cápsulas con información acerca del fenómeno celeste y declaraciones de científicos mexicanos destacados.
Además de los 96 telescopios colocados en las carpas por los organizadores del evento, astrónomos amateurs llevaron consigo sus propios telescopios y los prestaron también al público para poder observar de una forma más cercana los objetos celestes, que a simple vista no se distinguen, o que se quieren ver con mucho mayor detalle para apreciar su luminosidad y magnificencia.
Los espectadores se mostraron muy interesados por conocer cómo se lleva a cabo el eclipse, cada cuánto tiempo se repite, por qué la Luna se torna roja, cómo funcionan los telescopios, a qué se dedican los astrónomos, y también se aclararon varios mitos relacionados con estos eventos, o las creencias que tenían las culturas prehispánicas al respecto. Hubo mucha alegría, expectación y asombro, tanto de niños que nunca habían observado algo similar, como de adultos que tal vez no habían prestado la atención suficiente a este tipo de sucesos (por falta de tiempo o por la dificultad de observar el cielo nocturno en la Cd. de México), y también por parte de conocedores del tema, tanto profesionales como aficionados.
En conclusión, el evento “Eclipse en el Zócalo” fue un éxito, lo cual nos indica que los mexicanos cada vez se muestran más interesados en la ciencia, y que es necesario que se sigan realizando con frecuencia eventos de este tipo en todos los rincones de México.
Etiquetas: Tarea

1 comentarios:
Mi nota informativa está diseñada para un público general (adultos, principalmente) de un periódico, por ejemplo, El Universal.
Me falta agregarle algunas fotos/esquemas, y subir el video dle eclipse que tomé desde mi balcón.
Saludos!
Jackie ;)
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