Periodismo científico

sábado, 23 de febrero de 2008

El dragón que se comió la luna


Hay pocas cosas que podemos disfrutar sin tener que pagar por ello, sin tener que hacer reservación o largas filas, cosas o eventos que sin quererlo están ahí, cosas que por ser tan sencillas pasan desapercibidas por nuestras rutinarias vidas.
No siempre la luna , el sol y la tierra están en la misma dirección, no siempre desaparece la luna como si quisiera escapar, como si quisiera ocultarse para hacernos ver que no esta, es como aquello de que no sabes lo que tienes hasta que lo ves perdido.
Lo que pasa es que simplemente la tierra se interpone entre el sol y la luna, como si estuviera celosa por un escondido y eterno romance.
Para los chinos por ejemplo este evento se trata de que algún tipo de dragón celestial que salía de su escondite para comerse al sol o a la luna, o a los dos si ya el hambre era mucha, de ahí es que para ellos la palabra “eclipse” significa comer , y para que el dragón dejará en paz a la luna, la gente solía salir a las calles a gritar con algún objeto de labranza empuñado fuertemente para que el animal se fuera y dejara tranquila a la luna , que no le hace daño a nadie.
Para los aztecas sin embargo se trataba de un evento normal, ellos ya sabían que los eclipses lunares eran producidos porque la luna pasaba por la parte de sombra de la tierra, sin embargo siempre fue representado este evento con una especie de serpiente o dragón que se tragaba a la luna, y de paso al conejo del interior de la luna , del cual ya nos habían explicado como es que llegó ahí .
Para poder disfrutar de este tipo de maravillas que la naturaleza tiene para nosotros basta con voltear la mirada hacia el cielo, intentado buscar una explicación a lo que nuestros ojos no pueden percibir con certeza, a lo que nuestras mentes no alcanzan a comprender, a todo aquello que la física y astronomía entre muchas otras disciplinas se encargan de estudiar y descifrar, ¿cuántas serán las cosas que el universo tiene preparado para nosotros? , ¿Hasta donde alcanzaremos a vivir para entender al menos una parte de lo que pasa allá arriba? A miles de millones de años luz, que a veces aparenta estar tan cerca que puedes agarrar a la luna con tu mano y esconderla para siempre, ojalá tengamos oportunidad de disfrutar otro eclipse pero, ¿qué tal ahora uno de sol?.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio